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El cronógrafo hace su debut en la colección Highlife de Frederique Constant

Complicación emblemática de la relojería, el cronógrafo hace su debut en la colección Highlife de Frederique Constant. Tres modelos ya están equipados con él: dos de acero, incluida una serie limitada de 1.888 piezas, y un tercero bicolor, en acero y baño de oro rosa. Cada reloj presentará una caja de 41 mm equipada con una correa integrada e intercambiable, un sello distintivo de la colección Highlife, al igual que su esfera decorada con un grabado que representa un globo terráqueo. Siguiendo los dictados de la colección, cada reloj se entregará con una correa adicional de acero o caucho.

Nacida en 1999 y relanzada en 2020, la colección Highlife marcó la historia de Frederique Constant. Encarna los valores que han contribuido al éxito de la Casa: un diseño muy relojero fiel a los cánones de la alta relojería suiza, un alto grado de acabado y un cuidado especial por un precio justo que permite al mayor número de personas acceder al lujo Swiss Made.

La adición de un cronógrafo a esta colección insignia ha sido muy esperada. Es una complicación reina en la relojería y que, contrariamente a la creencia popular, es también una de las más técnicas de realizar, además de ser probablemente la más utilizada. Frederique Constant ha elegido una versión automática en línea con el posicionamiento de su Highlife: dinámica, urbana y moderna.

 

Puro ADN Highlife

Para satisfacer las expectativas de los diferentes perfiles de coleccionistas de Highlife, Frederique Constant ofrece tres versiones diferentes del Highlife Chronograph Automatic. Comparten la misma caja de 41 mm realizada en acero inoxidable. De acuerdo con las costumbres de la alta relojería ginebrina, alterna los acabados pulido y cepillado satinado en la carrura, el perfil y el bisel. Hacen su aparición dos pulsadores, a las 2h ya las 4h, que controlan el inicio/parada del cronógrafo, así como su puesta a cero. Su perfil se ha inclinado ligeramente unos pocos grados para que se integre armoniosamente con el de la caja

Por lo que respecta a la esfera, cada versión está equipada con un cronógrafo compax, con segundero pequeño a las 9 h, contador de 30 minutos a las 3 h y contador de 12 horas a las 6 h, equilibrando la firma de la Maison, «Frederique Constant, Genève» a las doce. Tres agujas centrales pulidas a mano completan el conjunto: dos agujas luminiscentes para las horas y los minutos y el segundero central del cronógrafo. Cada modelo está equipado también con una segunda complicación útil para la vida cotidiana, la fecha, alojada discretamente en una ventanilla entre las 4 y las 5 horas.

 

Un cronógrafo muy trabajado

Se han diseñado muchos detalles para que el Highlife Chronograph Automatic sea sutil y único. Su esfera aún luce el grabado de la Tierra en el centro, símbolo de su carácter cosmopolita. Los contadores del cronógrafo, por su parte, tienen una pestaña curvada hacia el interior, lo que ofrece una lectura más precisa de las indicaciones del cronógrafo. La fina graduación de su pestaña le permite leer 1/5 centésimas de segundo.

El fondo de la caja cuenta con un cristal de zafiro que permite admirar el movimiento automático FC-391 y su módulo de cronógrafo, en particular su rueda de pilares ubicada a las 3 horas y que los expertos conocedores detectarán sin dificultad. Desarrollado en colaboración con la Manufactura La Joux-Perret, este calibre no solo cuenta con una notable construcción moderna, sino también con un alto nivel de calidad y acabado. Además, para cada una de estas nuevas referencias, Frederique Constant ha diseñado una masa oscilante con baño de oro rosa decorada con Côtes de Genève, la decoración más apreciada por Frederique Constant, cuya Manufactura también tiene su sede en Ginebra.

Este rotor da cuerda al movimiento automático, con una frecuencia de 28.800 alt/h garantizando una reserva de marcha de 60 horas. Cada pieza está grabada con las palabras «Highlife Chronograph» y ofrece una hermeticidad hasta 100 metros (10 ATM).

 

 

Una complicación, tres ejecuciones

Deportivo, elegante o urbano: el nuevo Highlife Chronograph Automatic se presenta en tres versiones muy complementarias. El primero, en acero, será el más buscado: está limitado a 1.888 piezas y es el único que irá equipado con dos brazaletes adicionales. De este modo, será posible alternar entre una correa de piel de becerro azul marino acabada en Nubuck, caucho del mismo tono o un brazalete de tres eslabones en acero pulido y satinado. Tres opciones diferentes en las que se destacará, según las preferencias, la esfera blanca o los contadores y el realce azules de esta rara pieza de colección, cada una de las cuales estará numerada individualmente.

Preciosa, la segunda versión es la única bicolor, alternando el acero con el baño de oro rosa que adorna el eslabón central del brazalete, el bisel, los pulsadores, las agujas y los índices. Estos discretos toques de oro rosa en una esfera plateada le dan a esta versión un caché elegante e impactante, lo que demuestra la capacidad de la colección Highlife para adaptarse a todos los estilos de vida contemporáneos. Para una apariencia más deportiva, esta edición viene con una correa de caucho marrón.

Finalmente, la tercera versión juega la carta del contraste, donde el conjunto (caja y brazalete) en acero responde perfectamente a una esfera negra marcada con índices y agujas también en acero. La segunda correa de caucho negro puede complementar su aspecto deportivo y furtivo.

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